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domingo, 9 de enero de 2011

Ted Williams viral video

Ultimo video virial, a partir del que este homeless le han llovido ofertas de trabajo, ademas de salir en muchos programas de television estadounidenses:

lunes, 13 de septiembre de 2010

Las círculo-chorradas de Trock. Cosas Nuevas.


Después de todo el verano casi sin aportar nada al blog, vuelvo a escribir un post que, espero, sirva para recuperar una cierta regularidad por mi parte. Es de agradecer, por cierto, el haber recuperado en pleno rendimiento al colega Sawwyer, que últimamente está que se sale. Gracias, hermano. Ya era hora.

Sawwyer leyendo a Milton Friedman.

Y salgo del ostracismo con una círculo-chorrada. Curiosa elección, pensará alguien, teniendo en cuenta que no le interesan a casi nadie (siendo yo la excepción que justifica ese "casi"). Eso es así, no vamos a negarlo. Pero no imagino otra forma de resumir todas las novedades de los últimos tiempos.

Vamos al grano. Primera novedad: como ya decía en otra ocasión, sigo unido a mi pueblo adoptivo. Vuelvo a Alozaina. Se veía venir. Qué se le va a hacer. Parece que el destino quiere que esté en ese pueblo por alguna razón. Resignación. Es la única manera. Eso sí, esta vez vuelvo habiendo conseguido mi plaza fija. Con dos cojones. Aunque fijo mi residencia en Málaga, las cosas como son.

Trock contemplando la magnificencia de la Sierra de las Nieves.

Segunda novedad: la boda de un amigo que, alguna que otra vez comentó en este blog, Mr. Flikering. Permitidme que diga que hacía tiempo que no estaba en un acontecimiento donde se respirara el buen rollo de manera tan evidente. Una día para el recuerdo, sí señor. Gracias por la invitación Mr. Flikering, espero que seáis tan felices como os merecéis. Dejadme que haga un homenaje al evento con una de las canciones que sonó a lo largo de la tarde.





Tercera noverdad: nuevo disco de Mclan. Vale, esto suscitará por aquí menos interés aun que mis circulo-chorradas, pero como a mi me gustan, lo menciono. No sé por qué onda irá el disco, pero de buenas a primeras no me da buena espina. La formación original, que permanecía casi intacta hasta ahora, ha desaparecido sin razón aparente. Ahora Mclan se reducen a Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez. El resto, me imagino, y hasta confirmación, músicos contratados.
Pero no es ese el único motivo. Dicen en la nota de prensa que "han recuperado parte de su antiguo sonido, mezclando el rock sureño y el soul", pero escuchando el single uno se pregunta hasta que punto es eso cierto.

El single, como decía, no es una mala canción, pero de rock no tiene absolutamente nada. Es Soul, eso sí, mucho Soul. Es el single, y ya se sabe que los singles están hechos para vender, así que ya veremos qué sale de todo esto. En cualquier caso, lo cierto es que el tema tiene cierta clase y la letra llega, no podemos negarlo. Os iba a dejar con el video clip, pero está desactivada la posibilidad de inserción, así que me limito a colgar la canción.





Y por ahora no hay más que contar. O sí, pero no es este el sitio. Pronto llegarán las nuevas, que nadie se alarme. Por ahora quedaros con que los círculos continúan su trazado de manera inalterable. Habrá que ver a dónde nos llevan.
Se despide:

TROCK.

lunes, 19 de julio de 2010

Cerrado por vacaciones.

Sí, como leeis.
Después de este largo año en el que hemos luchado muy duro contra viento y marea por recuperar nuestra cadencia más o menos diaria, en el que cada uno de nosotros ha enfrentado sus más decisivas batallas hasta la fecha, en el que todos hemos encarado nuestros demonios personales, los Hijos de Vandenberg se toman vacaciones. Con la excepción de SRocker, el resto de este extraño grupo de blogeros se desplaza a la Toscana para continuar en tierras italianas nuestra labor en defensa del buen Rock y, como dijeramos en nuestra refundación, de las segundas oportunidades. ¿Y qué mejor lugar para ello que la península italiana, donde el tiempo parece darse constantemente una segunda oportunidad?
A la vuelta, como no podía ser de otra forma, se avecina la crónica completa del viaje. Hasta entonces, queden ustedes con Vandenberg. SRocker: ¡guárdanos el fuerte! Te echaremos de menos, viejo amigo.
¡Nos vemos!

sábado, 19 de junio de 2010

Descubrimientos. Ase/Desé.

Señores, este es uno de esos momentos únicos en la historia del blog que lo convierten en referente, no solo del mundo musical, si no también periodístico.

Los Hijos de Vandenberg nos hemos caracterizado desde el principio de nuestra andadura por poner las cartas sobre la mesa. Revelamos la verdad tras la Serpiente Blanca: la influencia de Vandenberg. Descubrimos joyas tan perdidas e injustamente olvidadas como Take Care Renoir o Crecido Viene el Pisuerga. Y ahora destapamos la verdad tras la banda más grande del rock, Ac/dC.

¿Y qué tenemos que decir sobre ellos? Que no son Australianos. Es más, ni tan siquiera son anglosajones. En realidad, los Ac/Dc empezaron su carrera en el Polígono San Pablo de Sevilla, y eran conocidos como los Ase/Desé. La banda, formada por los hermanos Manuel y Agustín Joven, se completaba con la presencia de Felipe Rueda a las baquetas, Clemente Gillermos al bajo y Bonifacio Escotilla a la voz.

El grupo poco después de salir del Polígono. En la foto no sale Clemente, que en esta época se encontraba obligado por su padre a colaborar en el negocio familiar de carpintería. Durante su ausencia su primo Marquitos se ocupó del bajo.

Pronto despuntaron en la escena local de Sevilla y el Aljarafe. Sus conciertos, amenizados por la electrizante presencia de Manuel Joven, que tocaba vestido de cirial, se convirtieron en referentes del rock más castizo y adrenalítico. Y he aquí que dos avispados productores, Jorge Joven (hermano de Manuel y Agustín) y Enrique Vándalo, conocidos por haber lanzado al estrellato a principios de siglo (el tema de la longevidad de estos dos señores es tema para otro debate) a otra estrella sevillana reconvertida luego en icono hollywoodiense, Arnoldo el fino, más tarde conocido como Errol Flynn, se fijaron en ellos.

Jorge Joven y Enrique Vándalo, especie de entes cuasi inmortales, durante los años 70. La citada época se hace evidente en la expresión lisérgica de Joven.

Convertidos en su nuevos mánagers, Vándalo y Joven diseñaron un impecable plan para convertir a los chicos en estrellas: dado que el mercado del rock pertenecía casi por entero a los anglosajones, los harían pasar por una banda de músicos de ascendencia escocesa asentados en Australia. Dicho y hecho. En poco tiempo la banda asaltó las listas de éxitos y el traje de cirial sería cambiado por el mítico traje de colegial del ahora conocido como Angus Young. El resto es historia.
Arnoldo el fino al volver del Servicio Militar Obligatorio, meses antes de su presentación en sociedad como Errol Flynn

Pero nada escapa a los Hijos de Vandenberg. Por eso, asombrados ante este descubrimiento, hemos decidido compartirlo con el mundo. Y para evitar sospechas sobre nuestra falta de rigor, aportamos una prueba irrefutable. La versión original de uno de los clásicos inmortales del grupo: No te digo na (si tú quieres triunfar), que después pasaría a ser It's a Long Way To The Top (if you wanna rock 'n' roll). Todo sea por la verdad, el Rock y el buen rollo.

Yendo pal consierto
en el autobú
hoy tocamo en Brene
cómo irías tú

qué caló
qué doló
ma pillao
el revisó
sin pagá
que clavá

quillo no te digo na, si tú quieres triunfá...

Hemos tocao un rato
Hemos petao el bar
y nos han dao lo justo
pa pagá el hostá

que való
que mohón
vaya mierda
de colchón
que no pueo
descansá

quillo no te digo na, si tú quieres triunfá...

Impresionante documento, como puede observarse, que despeja cualquier duda. Solo añadir que lo que más tarde sería un duelo entre gaita y guitarra era en su origen una colaboración estelar de la Banda de las Cigarreras.

Dicho esto, los Hijos de Vandenberg nos despedimos prometiendo estar al tanto de cualquier descubrimiento que pueda convulsionar el mundo del rock. Todo sea por la música que amamos.

Long Live Rock'n'roll!




martes, 1 de junio de 2010

Las circulo-chorradas de TROCK. Hoy presentamos: a donde me lleve el viento.

Pues sí. Hoy toca circulo-chorrada. Y que nadie se me queje, que hace ya mucho que debía haber continuado la serie. Bien pensado, ya iba tocando. Así que ya sabéis lo que sigue: disertaciones, reflexiones o incluso interrogantes sobre mi vida. De manera que quien no quiera leerlo que lo deje aquí.

El caso es que en días como hoy uno se siente especialmente raro. No quiero decir que mi vida sea especial, ni mi caso único en el mundo. Me imagino que cada uno tiene lo suyo encima. Hoy, lo que yo tengo, se llama incertidumbre.

Veréis, la cosa es que se me ha juntado la despedida de mis alumnos de Segundo de Bachillerato (muy emocionante, discursito mío inclusive), que hoy recogían las notas, con el encontronazo algo subido de tono con una madre descontenta (que he solventado la mar de bien, creo) y la adjudicación de destinos definitivos a la mayoría de mis compañeros. Así que, entre felicitaciones y llantos varios, no he podido evitar sentirme extraño. Melancólico. Se acaba un ciclo. Eso es lo que hay, para bien o para mal. Y en mi vida itinerante, ya son bastantes los ciclos que he terminado. Son ya muchas las personas que he dejado atrás y los sentimientos que se han ido quedando por el camino.

Por tanto, en mitad de personas que tienen claro su futuro inmediato (algunos su paso a la universidad, otros su destino definitivo), yo no puedo evitar preguntarme: qué demonios va a ser de mi. Qué lugar conoceré el año que viene. A qué personas dejaré atrás cuando me vaya.

Básicamente, desde hace ya tres años, voy a donde me lleve el viento. Es mi vida, y no voy a quejarme, porque me encanta. Pero ya digo que, en días como hoy, no puedo evitar sentirme, exactamente, como describe esta canción de Mr. Big:



Pero no me importa. Estoy seguro de que, vaya a donde vaya me esperan historias y personas realmente interesantes.
Así que sopla, viento. Iré a donde tenga que ir.
Y para rebajar el tono excesivamente melancólico, os dejo con una canción que he redescubierto hace poco: Sexy Little Thing, del supergrupo Chikenfoot. Ya sabéis: Sammy Haggar y Michael Anthony de Van Halen, Chad Smith de Red Hot Chili Peppers y Joe Satriani. A disfrutarla.

martes, 11 de mayo de 2010

HISTORIAS DEL PUEBLO II. LA PREMONICIÓN.

Como siempre, las calles están vacías.

Camino entre casas de fachadas blancas bajo el cielo rosado de un limpio atardecer. El viento sopla fresco, demasiado para ser de Mayo, y en el silencio de las callejas parece arrastrar palabras, susurros que no termino de entender. De pronto tengo la sensación de ser observado. Me parece sentir la respiración del pueblo cuando piso sobre los adoquines, casi como si se tratara de un ser con vida propia.

Continúo caminando y subo la cuesta que lleva al punto más alto. En lo alto de una colina, una antigua iglesia domina el valle que se abre al otro lado. Junto a ella hay un mirador, y me asomo a la inmensidad que me rodea. En la lejanía, más allá de verdes praderas y las manchas esporádicas del blanco más profundo que son los demás pueblos de la comarca, puedo distinguir el azul brillante del mar. Me siento en un banco junto a la Iglesia, tratando de disfrutar del silencio. Pero es imposible. Allí arriba, la sensación es aun más apremiante. Ahora el susurro es más intenso. La respiración se agita bajo mis pies. Tengo la desasosegante sensación de que el pueblo trata de decirme algo. Quizás de advertirme. Pero, ¿de qué?

Desde la esquina de la iglesia, de un callejón que hasta el momento me había pasado desapercibido, surge la extraña figura de un hombre. Camina errante, arrastrando los pies con esfuerzo. La mirada perdida no se fija en ninguna parte. Su inquietante presencia resulta un contrasentido en la soledad que me rodea. Es tan delgado que por momentos parece que vaya a quebrarse, y resulta oscuro. Sucio. No es su ropa. Tampoco su cara o el color de su piel. Pero todo en él resulta terriblemente lúgubre.

Entonces recuerdo la historia que, unos días antes, me había relatado Alberto, un compañero.

Anabel es una profesora de Lengua y Literatura que, curiosamente, hace gala de una racionalidad casi científica. Alberto es profesor de Latín. Muy cordial pero cínico y descreido. El viernes por la mañana avisaron a Anabel en el recreo: su padre había ingresado muy grave en el hospital. La muchacha, comprensiblemente compungida, se vio necesitada de alguien que la llevara hasta Málaga, y Alberto, que salía en esos momentos a hacer unos recados, se ofreció. En el coche él trataba de consolarla: tranquila mujer, no te pongas en lo peor, ya verás como no es nada. Tomaron la estrecha carretera que salía del pueblo y, repentinamente, se vieron forzados a parar. En mitad del camino un extraño hombre, que luego él me describió como delgado y sucio, avanzaba directamente hacia ellos. Llevaba la mirada perdida y dos flores en la mano. Alberto tuvo la repentina sensación de estar en presencia de una premonición. Quién sabe si de la Muerte misma. Asumió en silencio que el padre de la chica había fallecido. Asustado arrancó de nuevo, sorteó al extraño, y siguió su camino. Un rato después descubrió que estaba en lo cierto.

“No creía en las premoniciones hasta ese momento”, me dijo con voz temblorosa esa misma tarde.

Ahora, sentado junto a la Iglesia, yo recuerdo su historia con temor. El hombre pasa por mi lado sin mirarme y se pierde calle abajo. Con él se van el viento, la respiración y la sensación de sentirme vigilado. Todo recobra repentinamente una inesperada serenidad.

Y yo, con el ánimo turbado, me pregunto hasta qué punto creo en las premoniciones.

viernes, 7 de mayo de 2010

Otra reflexión (o mira que eres pesao TRock).

Perdonad mi introspección, pero es que está siendo una semana muy rara.
Corren aires extraños. ¿Es solo cosa mía? Yo creo que no. Cierta electricidad en la atmósfera impregna el ambiente con una inesperada trascendencia.
Y, quizá por esto, no puedo evitar plantearme una pregunta: ¿es posible oir la voz del destino y mal interpretar las palabras?
¿Qué me decís?

martes, 4 de mayo de 2010

Historias desde la sala de disección. Esculapio II.


Debido a la repentina inspiración que suele obrar en mi la falta de sueño, sobrecraga y al guardia y motivado por el último psot tan emotivo y personal de Trock he decidido continuar con esta Historia sobre Esculapio para que entendais lo importante y absorvente que puede llegar en ocasiones a ser esta profesión que después de todo para mi es la mejor del mundo. Voy allá.

Como habeis podido comprobar la figura de Esculapio es una gran desconocida pero importnat como ahora os mostraré. Es de el de donde procede el símbolo de la Medicina, ese que está en el llaverito que em regalasteis. El bastón de Esculapio es el verdadero símbolo de la Medicina.
Es un avara de ciprés con una serpiente enroscada, recordad ahora la leyenda sobre Glauco que os relaté en el anterior post.
Es importante destacar la equivocación que suele haber con el otro que se cree es el símbolo (por supuesto no verdadero de la Medicina), hablo del Caduceo.

En la antigua Grecia, el caduceo (vara con alas y serpientes entrelazadas) lo llevaban los heraldos y embajadores como señal de inviolabilidad personal, pues era el símbolo de Hermes (Mercurio) mensajero de los dioses. Mercurio también era dios de los mercados, patrón del comercio y del juego. Con su fascinadora elocuencia convencía de que el mal era el bien o viceversa. La idea de emplear el caduceum o caduceo, el de las serpientes enrolladas, mirándose frente a frente en la parte superior y separadas por una varita, con un par de alas sobre ellas, como símbolo de la Medicina, se inició en el Cuerpo Médico de los Estados Unidos. Este concepto fue tomado con pequeñas variantes de un símbolo guerrero que se usó en los siglos XVII y XVIII, llamado Caduceo de Hermes o Mercurio. Hoy el caduceo suele usarse impropiamente en lugar de la vara de Esculapio, como emblema de la profesión médica.


Y os preguntareis por que se eligió en un principio el caduceo en lugar del símbolo de tan egregio personaje que fue Esculapio. pués la verdad que la Historía lo único que hace es afirmar pero no me sabe rezonar este hecho, hay algunas teorías, una que tiene veracidad es que el caduceo se asociaba a la neutralidad de embajadores y diplomáticos en la antiguedad y quiza se quizó así dar un aire de neutralidad y paz al Cuerpo Médico del Ejercito de los Estados Unidos, tampoco vamos a profundixar en esto, fue así y punto.
No fue hasta 1958 en que la escuela de Medicina y Dentistería de la Universidad de Rochester, New York, decidió en octubre de 1985, reemplazar el caduceo por el báculo de Esculapio, como signo oficial de la institución y que se encontraba en uso desde 1928. Como podreis imaginar para universidades, clínicas, hospitales y diferentes instituciones que se dedican a mejorar la salud de los pueblos, nada más apropiado que hacer el cambio iniciado por la Universidad de Rochester y colocar a Esculapio en el sitial que le correspondía. Más a favor de esto último lo observamos en Hipócrates, quien al anunciar su famoso juramento que se cumplirá la palabra empeñada "hasta donde poder y capacidad", coloca a Esculapio y lo pone por testigo junto a Apolo, Higeia y Panacea (recordar que eran las dos hijas de Esculapio). A esta venerada figura de la medicina, nunca se le ocurrió llamar a Mercurio, el que lleva y trae las almas al infierno, para colocarlos al lado de tantos dioses dentro de tan solemnes palabras.



Aquí si que esta machote mi Esculapio de mis amores


Esculapio es siempre reconocido y asociado con el arte de curar a los enfermos y en la antigüedad se erigieron templos en su honor en diferentes lugares de Roma, Grecia y Egipto. En todos ellos siempre aparece como una constante figura, una serpiente enrollada alrededor de un bastón y de aquí la asociación directa que se establece. La presencia de esta serpiente es para representar al animal astuto y ágil que siempre se mantiene en estado permanente de alerta, y establecer una similitud con la conducta que deben seguir los grupos médicos para la adecuada atención de los enfermos, también con el veneno de la serpiente se podían destilar algunos elixires y curas (por ello también es uno de los símbolos de la Farmacia).
La serpiente representada en el símbolo de Esculapio corresponde al género Coluber longissimus, de color amarillo y negro y de uno a dos metros de largo. De ahi que el color de la orla de la profesión médica sea el amarillo.El bastón era una ayuda para caminar por todos los polvorientos senderos de la época, por donde transitaba Esculapio en el desempeño de sus humanitarias labores y creo, un símbolo de la tan ardua tarea que representa su labor y que precisa de un báculo que le ayude a desempeñarla.
Nada más, siento el coñazo pero me siento muy orgulloso de mi profesión y como este es el blog de las cosas nuestras quería rendirle homenaje como se merece. Además pa que veais la de intringulis que puede llegar a tener una cosa tan nimia como esta. La próxima entrega será la última de esta historia donde os explico el porque me ha venido todo esto. Hasta la próxima amigos.

lunes, 3 de mayo de 2010

Reflexiones. Cerrando círculos.

¿Habéis tenido alguna vez la sensación de haber cerrado un círculo?
Y no estoy hablando literalmente, como creo que puede intuirse. Me refiero a círculos vitales. Es una sensación agradable. De alivio. Y al mismo tiempo, de plenitud. De saberse, si no una persona nueva, si alguien mejor, más sabio quizá. Preparado, eso no hay que dudarlo, para enfrentar el principio de un nuevo círculo. Porque la vida, que es perra vieja y nunca da descanso, nunca cierra uno sin abrir otro.
Perdonad que sea algo críptico y no desvele más de lo necesario. Pero es que este año de soledades y reflexiones me ha servido, casi sin darme cuenta, para ir cerrando círculos que tenía pendientes. Esta misma tarde se ha completado uno. De manera muy satisfactoria, debo añadir. Y ya estoy preparado para empezar el siguiente. El tiempo dirá cuál es.
En cualquier caso, mientras se confirma, voy a disfrutar del momento. Ahora mismo me siento vivo.
Y no hay nada mejor que eso.


miércoles, 28 de abril de 2010

Historias desde la sala de disección

Ya que Trock esta tan inspirado últimamente y además hace tiempo que no contribuyo con un post original. Quiero compartir con vosotros algo que me acompaña desde los primeros años de mi andadura por esta profesión mía. De paso quiero ahondar en los principios de esta noble profesión. Llevará algo de tiempo, pero ya se sabe que las cosas que más cuestan son las que más se valoran.

Una figura muy importante para mi, en el siguiente post explicaré por que, fue Esculapio. Concretamente la carta de Esculapio a un discípulo. Parece ser que Eculapio fue un médico que vivio en Tesalia sobre el siglo III antes de Cristo, y era un médico de gran fama. Despues de su muerte fue deificado y comenzaron las leyendas, fue venerado en la antigua Griega entre otras la ciudad de Pergamo, donde nacio Galeno. En la Mitología se consideraba hijo de Apolo y Coronis, hija de Flegias rey de Tesalia.

Pedazo homosexual que estaba hecho el Apolito



Existe una leyenda en la que, encolerizado Apolo porque Coronis estaba enamorada del hijo de Eratos, cuando nació su hijo (por cesárea) lo dejó abandonado en el Monte Titón, donde fue amamantado por una cabra. Un pastor encontró al niño y lo entregó al cuidado del centauro Girón, quien le enseñó la medicina. A este dios de la Medicina los griegos le llamaban Asklepios,(significa "incesantemente benévolo") y los romanos Aesculapius (Esculapio). Esculapio acompañó al héroe Jasón, jefe de la expedición de los argonautas que iban en busca del vellocino de oro.

No me digais que no posee una noble estampa mi Esculapio



Según otra leyenda, Esculapio estaba asistiendo a Glauco, cuando bruscamente cayó éste mortalmente herido por un rayo. Apareció en la habitación una serpiente y Esculapio la mató con su bastón; otra serpiente entró y revivió a la primera, metiéndole unas hierbas en la boca. Con estas mismas hierbas, se dice que Esculapio logró resucitar a Glauco. Por solicitud de Apolo, Esculapio quedó inmortalizado, permaneciendo entre las estrellas en el cielo.

No se sabe con certeza si en tiempos de Homero se consideraba a Esculapio ya como un dios o sólo como un médico que lograba curaciones asombrosas. En La Ilíada se le representa como aristócrata, caudillo y médico; sus hijos Macaón y Podalirio participaron en el sitio de Troya como médicos y militares. También tuvo algunas hijas entre las que habría que destacar a Higia, preservadora de la salud (de la que deriva el término Higiene) y Panaqueia, que era farmacéutica (Panacea, "la que todo lo cura").

Esa es la primera parte de la Historia de Esculapio, es importante que os vayais poniendo en contexto, así entendereis mejor la magnitud que tiene la Carta. Tened paciencia hasta que os muestre la carta. Hasta la próxima.

jueves, 22 de abril de 2010

El Alquimista Ambicioso y la Forma del Destino. Parte II.

Continúo la historia y la termino, aunque eso suponga un post más largo de lo normal:

El caldero rebullía con impertinencia, poco a poco su furia creció hasta hacerse palpable, casi una presencia de probada consistencia. Repentinamente, el agua escapó por los bordes, sabiéndose por encima de cualquier límite físico, y al fin, ante la suspendida respiración del mago, estalló en una columna de hirviente líquido que se precipitó rabiosa contra el techo. Un sobrenatural rugido brotó en la ascensión, helando la sangre del mago y cada molécula contenida en cada aspecto del universo. Porque era un rugido de denuncia y de venganza.
La amenaza de una sentencia y la promesa de un castigo.
Pero aquel castigo, por ahora, debía esperar.

Como el ladrido de un perro encadenado, aquella proclama se reveló poco menos que un eco sin consecuencias y el mago, lejos de contemplarla con sus rastreros ojillos consumidos por el terror ciego, o dejarse caer sobre sus rodillas envuelto en plegarias y súplicas sin dignidad, se revistió de la arrogante seguridad del amo que sujeta la cadena y contempló con prepotencia el triste esfuerzo del destino, el quiero y no puedo con el que trató de revolverse hasta que hacerlo perdió todo su sentido.
Entonces todo se calmó. La furia remitió lentamente y languideció con resignación. El torrente de agua quedó convertido en una columna acompasada a un nuevo y sumiso discurrir. El brillo se atemperó, retirándose como olas de la orilla del mar después de haberlo besado. El mago, triunfante, se relamió con voracidad y esperó su premio con la impaciencia que espoleaba la incertidumbre. ¿Qué forma revestiría su trofeo? ¿Qué forma, al fin y al cabo, tiene el destino?
La columna reverberó como la delicada superficie de un lago calmo y manso, un suave tul de seda contorneándose a los caprichos del viento, coqueteando con todas las formas sin entregarse a ninguna. Su movimiento era caprichoso como el corazón de una mujer enamorada: ahora se contonea sensual, inflamada de deseo, luego se repliega y amansa, temerosa de lo incierto. Por momentos parecía dibujar una forma de inequívocos contornos pero inconsistente como un espejismo o el efecto a contraluz de una sombra juguetona. Entonces parecía otra cosa. Luego se agitaba con burlescos ademanes y el mago, que parecía intuir tintes de sarcástica parodia, dibujaba un gesto de furia e impaciencia. Y al fin, acompasó su contoneo a una cierta sensación de finalidad: la de una forma conocida e inesperada.
Porque el destino, por alguna razón, parecía tener forma de mujer.
Ante los atónitos ojillos de ratero asustado del mago, se reveló, desnuda y dejada de todo pudor, una mujer hermosa. Tan hermosa que su belleza era terrible. Casi sagrada. Y mirarla, un acto de profanación. El pelo enmarañado flotaba como hebras de viento desatado. La figura se deslizaba como la única progresión natural de aquellas ondas de agua. Las manos y las piernas fluctuaban graciosas y sensuales. Los pechos se erguían como guardianes orgullosos de incontables y tentadores secretos. Los ojos, repletos por entero de agua, retenían la conciencia temible de lo insondable. Y los labios, dibujados en una mueca de pecadora inocencia, proclamaban en silencio la promesa de un conocimiento casi infinito.
El mago, vencido sus temores y recelos, aplastados bajo la ardiente evidencia de aquella desnudez atrayente y deslumbrante como la llama de una vela para la polilla, supo que, de alguna manera, aquella figura comprendía la esencia del destino. Y como tal, era suya por derecho.
Los ojos, que habían dejado de huir, planeaban la manera de robar aquellos labios, y el verlos transformarse en una sonrisa tan voluptuosa y despreocupada como el paso mismo de las estaciones, fue todo cuanto necesitaron para decidirse a hacerlo. Con paso lento y decidido se acercó a la mujer y esta se le entregó con la parsimonia con que llegan los días largo tiempo anhelados. Y al fin, cuando el tacto de aquella boca erizó los vellos de su cuerpo, sintió recorrerle la eléctrica sensación de una plenitud casi inabarcable.
Entonces comprendió que había alcanzado su premio.
Toda la inmensidad de lo que fue, es y será penetró en sus venas con la fuerza de una tormenta desatada, recorriéndolas con el paso ardiente de la lava incandescente. El cerebro perdió cualquier referencia al aquí y el ahora cuando el infinito vino a acomodarse en sus recovecos. Y la piel, incapaz de soportar el peso de tantos años, se le ajó y desprendió como hojas muertas en otoño.
Era pura ceniza antes de tocar el suelo y hacerse uno con el tiempo.
La mujer, coqueta, sonrió satisfecha. Se posó con gracia en el suelo, caminó hacia la salida deslizándose con sensual delicadeza, y se marchó olvidando la necedad del mago que quiso dominar al destino sin sospechar que, por ser hombre, el destino siempre le dominaría a él.
Y ya está. Espero que os haya gustado. Prometo no acaparar más tanto espacio del blog para mis desvaríos. Bueno...mejor dicho...no lo prometo. Desvarío demasiado como para intentar controlarme. Y ni siquiera quiero intentarlo. Gracias por la paciencia. Se despide:
TROCK.

El Alquimista Ambicioso y la Forma del Destino. Parte I.

No podéis imaginar la noche que hace hoy aquí.
Temiendo que al final Alozaina se lleve un pedazo de mi corazón más grande de lo que esperaba, reconozco que la primavera embellece de manera espectacular a este pueblo. Hoy, sin ir más lejos, corre una brisa de esas tan típicas del mes de Abril. Fresca y alegre. Una de esas que parecen renovar el mundo a su paso y hacen que todo parezca posible. Como cantara Van Morrison en su Moondance, hoy es una de esas noches perfectas para un romance.
O, si estuviéramos en otros tiempos, para sentarse al aire libre y contar historias. Bueno, aunque bien pensado, no hace falta trasladarse a otro tiempo. Hoy en día podría hacerse sentado en una terracita y con una cerveza en la mano.
Por eso hoy traigo algo especial. Imaginad que es una de esas noche y que nos reunimos para contarnos historias. Yo os voy a contar una que escribí hace ya dos años. Desde entonces mi estilo ha cambiado un poco. Escribo mejor, creo, pero este relato en concreto me sigue gustando mucho. Es breve, pero demasiado largo para ser colgado de un tirón, así que lo voy a dividir en varias entregas. Os pido disculpas por la longitud de los posts. Sin más dilación, y esperando que os guste, os dejo con El Alquimista Ambicioso y la Forma del Destino.


El mago creía poder dominar al destino sin comprender que, por ser hombre, el destino siempre lo dominaría a él.
Desquiciado por el demente frenesí de la ambición desmedida, el arrogante hombrecillo (apenas un escuálido haz en el oscuro manto de sombras que cubría el habitáculo) resplandecía bajo el influjo de antiguos salmos de arcano poder.
Convertido el cuadrado cuartillo en geografía casi exclusiva de sus días, instalado de manera perpetua en aquel momento olvidado del paso de las horas y los días, de la vida y de la muerte misma, el desgarbado ser diluía los restos de su cordura en una danza que, de tan ridícula ejecución, remitía al enigma de un poder incognoscible, alejado de cualquier sombra de razón. Una magia oscura. Terrible. Y perdido cualquier resto de color en las negras cuencas hundidas, los ojos, ocultos como rateros, recorrían a hurtadillas el habitáculo con la certeza de quien actúa conforme a un plan milimétricamente trazado y estudiado durante años. Allá donde se posaban, el cuerpo les seguía y se deshacía en un paso más de aquel extraño baile, arrojando al fogón algún elemento de cuantos se amontonaban en los estantes repletos de frascos, libros, pergaminos y polvo, resto de los años que encontraron su sentido en el futuro: en la finalidad marcada en aquel día, en aquella hora, en aquel instante.
Frente a él, la enorme marmita hervía con la impetuosa impaciencia de los momentos señalados, y es que, de no tratarse de un objeto de cocina, de no contener su panzudo interior más que una complicada combinación de elementos, casi una receta de elaborada preparación, el brillo irradiado desde dentro, intenso e inevitable, podría confundirse con una señal, el rastro dejado por alguna divinidad para borrar cualquier duda sobre la trascendencia de aquel momento, de aquel hecho convertido, por instantes, en el centro de la creación. O en la creación misma. Como si en aquel habitáculo se cocinase todo un universo y el mago no fuese si no el demiurgo supremo.
Solo si, claro, la anodina cotidianeidad de los elementos no alejasen cualquier pretensión de divinidad de los ojos de un observador imparcial.
Pero el mago no era un observador imparcial. En sus actos se adivina la extrema avidez de quien persigue una utopía: la gloria suprema. Y es que los anhelos del mago no se alejan demasiado de la intención divina. Lo que el mago quiere, lo que siempre ha querido, es dominar el tiempo, rescatarlo de las fuerzas que lo apresan y lo hacen un camino lineal y anodino, estricto y cerrado, para desplegarlo ante sus ojos como un tapiz. Como un mapa. La cartografía definitiva de todo cuanto ha sido, es y será.
Y en la leyenda, reducidas a la apariencia de meros símbolos sin consistencia, tantas y tantas vidas sin más significado que la mera irrelevancia de la humanidad.
Porque en este momento, en torno al mago, todo lo humano se desnuda de importancia.
El brillo emanado del caldero adquirió tonalidades casi etéreas, extendiéndose por el habitáculo y adueñándose de cada átomo del aire, de cada brizna de polvo y sombra. De pronto, todo cuanto se ocultaba se reveló con una fuerza inusitada, un ímpetu reservado tan solo a aquello que se presenta por vez primera. Y el mago comprende que ya nada es como era. Ha rebasado una frontera, y la osadía de su paso señala, con la ambivalencia permitida a lo supremo, un principio y un final. Una muerte y un comienzo. El de una nueva era cuyas reglas brotarán exclusivamente de su mano.


miércoles, 14 de abril de 2010

Debatiendo en torno a la Esencia.

Planteaba Mr. Satanito en los comentarios de un post reciente si me había olvidado de la Esencia.¿Y qué es la Esencia?, os preguntaréis. Los cuatro miembros de este blog ya conocemos la respuesta. Al resto, me temo, habrá que explicárselo.

No, no es esta la esencia a la que nos referimos.

Veréis, en los lejanos tiempos de nuestra mocedad, Mr. Satanito y yo debatíamos sobre qué hacía a una mujer irresistible. Evidentemente, hay una serie de atributos que a todos nos resultan atractivos. Eso es innegable. Pero no estamos hablando aquí de mera apariencia física. Por entonces nos referíamos a algo más intangible. Algo que algunas mujeres tienen, independientemente de su físico. Ese algo es la Esencia. ¿Cómo se define? No se puede. La Esencia no se explica. Solo se reconoce.

La manera en que se toca el pelo distraída. La forma en que se ríe o se muerde el labio pensativa. Su manera de andar. Son pequeños detalles que en una mujer con Esencia adquieren una dimensión distinta. Es un aura especial que apela, creo, directamente a nuestro instinto. Es un reconocimiento primario e intuitivo de todo aquello que buscamos en una mujer. Puede que no sea especialmente hermosa. Pero la esencia la hace irresistible para nosotros.

Sinceramente, esto no tengo ni idea de qué es, pero me ha salido buscando Esencia en el google.

Espero que con esto haya conseguido desentrañar el misterio. A mi satánico amigo le responderé, no obstante, que no es que me haya olvidado de la Esencia. Es que ando un poco descreido en el tema. Pero esa es materia para otra conversación.

Para todo aquel que precise ahondar en el tema, algunas recomendaciones cinematográficas. La Cinematografía de la Esencia se compone de una serie de títulos básicos a los que luego, cada uno, ha ido añadiendo algunos más por su cuenta. Sería interesante poner en común nuestras respectivas listas, por cierto. En fin, ahí voy con las recomendaciones esenciales:

-Ella Es Única. De Edward Burns.

-Beautiful Girls. De Ted Demme.

-Persiguiendo a Amy. De Kevin Smith.

Personalmente, yo añadiría Alta Fidelidad, del amigo John Cusack. Y ya solo me queda plantearos a vosotros la pregunta: ¿Qué pensáis de la Esencia? Por si os sirve de algo, la que luego se convertiría en esposa de SRocker se rió en nuestra cara del concepto la noche en que se lo explicamos.

Se despide esperando los comentarios jocosos de NvN:

TROCK.

martes, 13 de abril de 2010

HISTORIAS DEL PUEBLO.

Es lo que tiene vivir en un pueblo pequeño.
Estoy sentado en mi salón, estudiando. Desde mi ventana diviso la majestuosa vista de la Sierra de las Nieves velada por un manto de nubes grises. Los árboles se mecen lentamente, sin prisa, al compás de la brisa que anuncia la lluvia. De la calle me llega el rumor de conversaciones de zagúan, de esas que tan solo pertenecen a las personas mayores y a los amantes (en este caso a las primeras, las de los segundos se dan ya más avanzada la noche y se pronuncian pocas palabras en ellas). La vida se muestra perezosa, y en mitad de esta pacífica quietud, me concentro más de lo que lo he hecho en meses.
Entonces, de entre las conversaciones, se destaca una voz más potente que las demás. Masculina, entrada en años y con un simpático tono que, aunque no lo veo, me hace imaginar a su dueño de manera entrañable.
-¡Antonio ven!-le dice a alguien que ha debido ver de lejos.-¡Que te voy a invitar y nos vamos a poner ciegos! ¡Que me ha dicho el médico que con cerveza y vino llegamos a los 100 años!
Evidentemente, no puedo hacer otra cosa que reirme. Me los imagino a los dos, a Antonio y a su amigo, ya vejetes respetables, sentados en la tasca, con un vaso de vino en la mano y hablando de cualquier cosa. Seguramente de mujeres. O de fútbol. O del tiempo, que se yo. Y como se comprende, ya tengo muchas menos ganas de estudiar.
Maldito pueblo...

Y ahora, aunque no viene a cuento, una tonada que me ha estado rondando hoy por la mente.



lunes, 12 de abril de 2010

Y dale con la Esencia.

Después de varios post dedicados al tema, espero que este sea el último. No pensaba ponerlo, pero algunos comentarios de mi buen amigo NvN me han hecho replantearme el tema. Resulta que su teoría de que la Esencia es lo que nos inspira me resulta interesante, y dándole vueltas me he acordado de un poema que escribí hace unos meses, allá por febrero. No soy un buen poeta en absoluto (quizá algún día, por ahora me temo que no), pero estos versos fueron inspirados por una mujer que no es que tuviera Esencia, es que ES la Esencia. También es una mujer con pareja. Así que, evidentemente, nunca se ha enterado de que uno de sus compañeros es un pringado que escribió unos versos inspirados en la sonrisa que le dedica cada día. Bueno, ahí os lo dejo:

Sonríes con tanta fuerza
Que arrojas el mundo al mirarte,
Y en la evidencia de tanta verdad descubierta,
Se hace imposible esquivar el reflejo de uno mismo.

Tiemblo desnudo cuando tus labios
Son el único horizonte de todos los mundos.
Porque no hay manera de esquivar a los espectros
En la cegadora claridad del día que traes contigo.

Y quiero ser más valiente.
Quiero ser más fuerte y parecerme
al hombre que se recorta entre las sombras,
para estar a la altura de tus ojos
y crecer alejado de la mentira.

Qué importa si no moldeas con mi presencia
la línea insinuante de tu paisaje abierto.
Me rindo porque no contemplo más respuesta.
Porque esperarte, es mi más dichosa ofrenda.


OTRO RANKING INÚTIL (ESTÚPIDO, DIRÍA YO). INDIANA JONES.


Que socorridas son estas cosas. Como uno está empeñado en mantener cierta periodicidad en esto de actualizar, resulta que las más de las veces no sabe que contar o sabe que lo que quiere contar va a provocar el lado machaca-egos de sus colegas. Así que he decidido hacer otro ranking. Ya vendrán posts más interesantes.

En este caso voy a hablar de uno de mis héroes de ficción: Indiana Jones. Sé que va a levantar ampollas, pero os aviso de que este ranking está basado en mis gustos personales. Lo digo antes de que os lancéis a cuchillo sobre mi yugular. Advertidos quedáis. Vamos al lío.

1.- Indiana Jones y la Última Cruzada. Lo siento por Sauyi y NvN, que sé que ninguno de los dos estará de acuerdo, pero esta es mi película favorita de todos los tiempos. No es la mejor, eso seguro. Pero es con la que mejor me lo paso. Humor, acción, emoción, un ritmo envidiable, geniales interpretaciones, un guión cojonudo, personajes carismáticos... Tiene todo lo que una película de aventuras debe tener. La relación entre Indy y su padre es genial, y como yo siento debilidad por este tipo de historias con trasfondo paterno-filial, pues esto se refleja en el resultado. Mi escena favorita, en la que coincido con Hellbringer: toda la secuencia del enfrentamiento con el tanque. Y por supuesto, el final.

2.-Indiana Jones y el Templo Maldito. La favorita de NvN y las segunda entre mis preferencias. Una versión totalmente distinta de Indy: oscura y retorcida. En esta película se nos muestra el lado más heróico del arqueólogo, que empezará la historia como un caza tesoros sin escrúpulos ("Fortuna y Gloria, Tapón, Fortuna y gloria...")y terminará convertido en un héroe con todas las de la ley. Quizá es la que más escenas emocionantes tiene. Tantas que son difíciles de enumerar: Mola-ram sacando el corazón de un tipo, todo el final en el puente, la pelea contra el bestiajo del turbante... Pero destaco sobre todo su último tramo. Sobre todo la liberación de los niños. Ya sabéis de lo que hablo. Posiblemente lo mejor de toda la saga: "Vámonos de aquí, Indy". "Sí, pero nos iremos todos". Dios, si es que se me ponen los pelos como escarpias solo de recordarlo.


3.-En busca del Arca Perdida. El inicio de la saga. Si no me equivoco, la favorita de Sauyi. Una película mítica a día de hoy. Todo lo que pueda decir de ella es poco. Esta película es la AVENTURA, así con mayúsculas. La única pega: quizá le falta el componente emocional que sí tienen las dos anteriores. Aun así, habría que mencionar a los grandes personajes que tiene, su inmejorable guión, sus peleas extravagantes con los giros más rocambolescos... Una verdadera delicia. Destaco el momento en que Indy se cuela en el submarino Nazi. Genial.


4.-Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal. Yo fui un gran defensor de esta peli en su momento. Y sigo diciendo que no es tan mala como algunos decís. Pero tiene un gran problema: es fría. Muy, muy fría. Y eso es algo que no va con el personaje. Efectos por ordenador, personajes no tan bien definidos como otras veces y un artefacto anodino a más no poder. Como digo, no es mala, pero está a años luz de las otras tres. Y que el Arca esté en el puesto 3 y esta en el 4 no quiere decir que les tenga parecida consideración. El Arca es mil veces mejor que esta. Pero tiene sus cosas buenas. Entre ellas, la declaración de amor de Indy a Marion: "Seguro que ha habido cientos de mujeres", "Ha habido algunas, pero todas tenían un problema", "¿Cuál?", "Que no eran tú". Y todo esto mientras le zurra la badana al ruso. Puro Indy. El resto, sin embargo, no.


Pues ya está. Solo me queda decir que se planea una quinta película. Esperemos que, en caso de llegar a hacerse, valga como digno epitafio a uno de los personajes más carismáticos que nos ha regalado el mundo de ficción. Se despide:

TROCK.

martes, 6 de abril de 2010

Tribulaciones de un reflexivo treintañero.

Los miembros de esta comunidad blogera me conocen de sobra como para saber que si algo me caracteriza es que pienso más de lo que debería y actúo menos de lo que me gustaría. Bueno, eso y que me enrollo cual persiana de esparto en los posts. Esto no pienso cambiarlo, que ya me cuesta bastante contenerme. Lo primero sí. Estoy en ello, vamos. Y creo que voy por buen camino.

Sin embargo, mientras lo consigo, no he podido evitar enfrascarme en una de mis diatribas mentales, surgida a partir del anterior post sobre comics.

TRock buscando respuestas en el alcohol.

Me explico. Después del debate Mcfarlen Sí-Mcfarlane no que tuvo lugar en los comentarios, me he dado cuenta de que no me gusta absolutamente nada de lo que se hace en el comic actual. Mcfarlane, como he dicho, me parece un auténtico bluf. Prácticamente no tiene sustancia y nunca me cansaré de decir que ese tío, pese a saber dibujar, no tiene ni puñetera idea de narrar un comic.

Sí señor, eso es narrativa. Todo primeros planos y el que quiera entender algo que le den. Que para eso soy Mcfarlane.

Neil Gaiman, por su parte, me parece tan pagado de si mismo que me resulta imposible leer algo suyo. Lo último que intenté fue Stardust y tuve que dejarlo a la mitad. Dios, que pestiño. Alan Moore es Alan Moore, el tío es genial, pero ya no volverá a hacer nada tan bueno como sus dos obras maestras: V de Vendetta y Watchmen.

No me miréis así chicos. Que os estoy defendiendo.

No me atraen ni Hellblazer ni Predicador. Los Superhéroes, por lo general, me resultan cansinos, con historias, en su mayoría, mal contadas y dibujadas de cualquier manera. Maldita sea, si no me interesa ya ni Spider-Man. Y todos sabéis que siempre ha sido mi personaje de cabecera (junto al bueno de Indy, claro).

El cómic europeo me parece pretencioso, aunque reconozco que hay una serie que me gusta: El Escorpión, una espectacular historia de capa y espada. El problema es que sale un número cada seis o siete meses. Eso sí, el dibujo de Enrico marini es sencillamente increible. Y encima sabe narrar (chupaos esa, enfervorecidos fanáticos de Mcfarlane).

Esto sí que es un comic. Aprended NvN, Mr. Satán y Sawyi (a partir de ahora te llamaré así, te guste o no). Y el tío es tan chulo que encabrita al caballo. Con dos cojones.

Del independiente americano no me atraen sus maneras y lo que cuenta, directamente, me da igual. Los mangas siempre me han repelido (salvo excepciones que tienen que ver más con la nostalgia que otra cosa, como Dragon Ball).

Últimamente ni tan siquiera se me pasa por la cabeza ir al Nostromo. Me paseo como un fantasma por la sección de comics del Fnac sin mirar nada en concreto. Solo me gustan los clásicos, a los que vuelvo una y otra vez. Y lo que antes encontraba en los comics trato de buscarlo inconscientemente en otros medios.

Así que me planteo una duda. Bueno, varias en verdad. ¿Me estaré volviendo un cascarrabias? ¿Un inconformista? ¿Será la edad? ¿La madurez? ¿O será que en el fondo nunca me han gustado los comics?

Puede que sea eso. A lo mejor lo único que me ha gustado siempre es un tipo de historia o de mensajes que ahora encuentro en otros sitios. A lo mejor es solo una etapa, y dentro de unos meses vuelvo a dejarme mi dinero de manera entusiasta en historietas de tíos en pijama.

Sea como sea solo sé que hace muchos meses que no leo un comic. Y puedo vivir perfectamente sin ellos.

Que me aspen si eso no me asusta.

domingo, 4 de abril de 2010

UNA PEQUEÑA LECCIÓN DE HISTORIA.


Vale, como es mi blog y soy profesor de Historia, voy a contar una cosilla que he leído. Pero tranquilos, que no voy a aburriros con una plúmbea descripción de acontecimientos que no le interesan a nadie. En su lugar voy a relatar solo una pequeña anécdota que, creo, tampoco interesará a nadie.

Recientemente he iniciado la lectura de un libro que tenía pendiente: Milenio, de Tom Holland. No, no tiene nada que ver con la famosa novela. Es un ensayo sobre la Europa del siglo X y las leyendas del fin del mundo que turbaban el ánimo de los europeos a medida que se acercaba en año 1000. Y aunque os suene aburrido, el libro es apasionante. A mi por lo menos me encanta.

El caso es que, para quién no lo sepa, allá por el año 950, lo que había sido el imponente imperio de Carlomagno se hallaba dividido en dos: la Francia Occidentalis (la actual Francia) y la Francia Orientalis (que vendría a ser las Alemania e Italia actuales), ambos reinos con sus problemas y sus dinastías propias. Por la fecha que he mencionado, la Fracia Orientalis había sido reunificada bajo el mando de Otón I, un rey de gran autoridad que se veía a si mismo con un lejano heredero de Carlomagno y como el salvador de la cristiandad. Tanto es así que portaba a todas sus batallas la Santa Lanza, una reliquia que había pertenecido al antiguo emperador franco, y de la que se decía hecha con los clavos de Cristo. Y sea o no por ella, lo cierto es que consiguió cierta estabilidad en un mundo turbulento y violento. Sin embargo, el reino estaba amenazado por los terribles Húngaros, un pueblo pagano, muy sangriento y belicoso, que arrasaba una y otra vez las tierras fronterizas. Tan crueles eran, y tanto los temían, que se corrió el rumor de que eran las huestes del Anticristo.

Un dibujo de la época que representa al tal Otón, y tres fotos de la Lanza con los diferentes recubrimientos que tiene.

Allá por la década de los 50 del siglo X, Otón había infringido varias derrotas a los húngaros. Y estos, que no estaban acostumbrados a perder, reunieron un numeroso ejército y procedieron al intento de conquista total del reino de Otón. Invadieron el ducado de Bavaria justo cuando el rey enfrentaba una serie de revueltas internas. En mitad de todo esto, consiguió reunir un exiguo ejército que no era ni la sombra del de los invasores. Pero allá fue, directo a la batalla, portando la Santa Lanza consigo. La idea de Otón era sorprender a los húngaros a orillas del río Lech y convertir la sorpresa en su mayor baza contra la superioridad numérica de los enemigos.

Pero estos se adelantaron. En el amanecer del día de la batalla los húngaros rodearon y diezmaron el ejército de Otón. Los supervivientes se retiraron y reagruparon. En aquel momento no eran más que un grupo de hombres muertos de miedo, heridos y desanimados, acosados por las flechas y la terrible apariencia de los Húngaros. Entonces, con una confianza en si mismo arrolladora, Otón se vuelve hacia ellos, desenvaina su espada y los conmina a hacer lo mismo. Y les dice:

-¿Quién somos para rendirnos ante un enemigo como este? ¡Nosotros, que deberíamos avergonzarnos solo con pensarlo! ¡Nosotros, que somos los dueños de casi toda Europa!

Ordenó atacar. Y atacaron. Lucharon encarnizadamente contra un enemigo a todas luces superior. Y quién sabe, quizá fue la lanza, puede que la determinación de su rey o el hecho de que su caballería portaba armadura mientras los húngaros no sabían ni qué era eso (esta posibilidad, reconozcámoslo, le quita gracia al asunto), pero lo cierto es que vencieron. Toma ya. Con dos huevos. Perdonadme le expresión, pero es que lo estaba imaginando mientras lo leía y no he podido evitar emocionarme. Casi como si estuviera viendo Braveheart.

Es lo que tiene la Historia, que de cuando en cuando te sorprende con una historia emocionante.

Y como tengo el espíritu guerrero exaltado, adornaré la anécdota con una alegre tonada que si no es la que escucharon los guerreros de Otón después de la batalla, debería haberlo sido.

He dicho.




martes, 30 de marzo de 2010

La Sagrada Actualización. Tonterías.

Que mala es la Semana Santa. Al menos para los que, como yo, vivimos de los impuestos de los demás (aunque también aguantamos a sus hijos, así que una cosa compensa la otra). Por muchas cosas que quieres hacer nunca encuentras el momento de hacerlas. Y ahora, que se supone que debería haber más tiempo para actualizar el blog, se hace más complicado que nunca mantener la Sagrada Actualización.

Haciendo un esfuerzo traigo hoy todo un hallazgo: la letra completa de un super éxito perdido de la década de los 80. Es injusto como el paso del tiempo ha tratado a un grupazo como The Venomous. Tan mal que no hay manera de encontrar un video de esta canción ni tan siquiera en la todopoderosa internet. Pero dado que el otro día reivindicamos esta canción como una de los hitos de nuestro rollo, y dado que nunca tuvimos muy clara la letra, aquí la dejo, después de una ardua labor de documentación. Os ofrezco la letra completa de Take Care Renoir.

Take Care Renoir...

At night he walks the streets
With a bunch of roses and a loaded gun
Looking for her, he's on his way
to win back her heartbeats.

In the dark side of town he finds her
Dancin' in the Razor's Edge
Touched by a millions men with dirty hands.
No body seems to care.

So in the name of love he shots his gun
Makes them all freeze
Takes her by the hand and they run away
That's what she says when they leave...


Take Care Renoir
They are coming to get you
Take Care Renoir
they want me to stay here
Take Care Renoir
release me from all this pain
Take Care Renoir
take away all of my fears.

He says, "hey babe, don't be afraid
love will keep us alive,
And with my bunch of roses and my loaded gun
we ain't losing this fight".

So they run away in the middle of the night,
in his broken car, putting up the tears
makin' it through the bad times
together they see it all so clear...

Permitidme solo un comentario: sublime.

martes, 9 de marzo de 2010

Actualizando por actualizar.

Como no pienso permitir que este blog vuelva a caer en el olvido, me he propuesto actualizarlo a diario, sea con lo que sea. Me vale todo, desde una reflexión de dos líneas a una canción. El caso es darle vidilla a esto. Y como parece que últimamente soy el único interesado (mención especial, a este respecto, merecen los esfuerzos del gran NvN y la única intervención de Sawwyer en mucho tiempo), pues nada, aquí me hallo, cargando sobre mi espalda la responsabilidad de mantener viva la antorcha.

Ya sabéis que soy dado a los rollos interminables, pero como ya se ha terminado mi semana blanca y tengo poco tiempo, no creo que volváis a tener que soportar ninguno en una temporada. Y creedme que ya me gustaría.

Hoy, por tanto, qué voy a decir. Pues aun lo estoy pensando. Eso sí, mientras me aclaro me gustaría recordar a todos los lectores y en especial a NvN que ha salido el nuevo libro de su ídolo Pérez Reverte. Tiene una pinta cojonuda, y pasa directamente a engrosar mi lista de futuras lecturas en cuanto pase el huracán oposiciones.

Pues ya está. Creo que no hay nada más que decir. La próxima vez tendré algo. Lo prometo. Para despedirme, como viene siendo tradición, una canción. En este caso un recuerdo a alguien que conocí más o menos por estas fechas (un poco antes, a decir verdad) hace ya un año. Os dejo con I Would Do Anything For Love de Meat Loaf. Y recordad que os quiere:

TROCK