Mostrando entradas con la etiqueta Música.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Música.. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de abril de 2012

High Fidelity. Aquí está er tío...

Más vale tarde que nunca, así que poco a poco voy a intentar cumplir mis promesas postergadas merced al escaso tiempo del que dispongo últimamente.
Espero ponerme en breve con el primer acto de esa obra maestra del sainete llamado "El Cipote y el Montecristo", pero por ahora, me conformo con recoger el guante de NvN y, como diría el viejo Barney, gritar aquello de "Challenge Accepted!". Nuestro querido amigo hace poco me desafió a recuperar una de nuestras más antiguas tradiciones: los High Fidelity. Y aquí estoy, dispuesto a ello. Reconozco que me ha costado porque no imagino situaciones que no hayamos tratado ya, pero al fin me salgo por la tangente y, como se trata de una vuelta, os planteo una de esas, precisamente. De vueltas. De plantarse ante la adversidad y decir, aquí está el tío. O de volver con ganas renovadas, después de mucho tiempo, para escupirle al destino en la cara con chulería y arrogancia. Extendiendo un poco el motivo, para no restringirlo, acepto también canciones que hayan supuesto la vuelta de un grupo a la gloria. Bueno, sin más dilación, vamos allá:

1. Deep Purple. Perfect Strangers.

¿Puede haber una canción que ejemplifique mejor lo que he dicho? No de forma lírica sino prosaica. Quiero decir: los Purple desaparecieron en el 76, después de aquel Come Taste The Band del que ya he hablado, y volvieron en el 84 con un discazo y, sobre todo, con este pedazo de tema. Toda una ostia en la cara para todos los que habían clavado la tapa de su ataud.


2. Bon Jovi. It's My Life.

Tres cuartos de lo mismo. Nos vamos y volvemos con un temazo de dimensiones épicas. Olvidad el puñetero disco que puede ser más o menos decepcionante. Esta canción se cuenta por derecho propio entre los clásicos del rock. Por actitud y por energía. Esta es mi vida y hago con ella lo que me salga del cipote. A tomar por culo todo el mundo.


3. Europe. Gonna Get Ready.

Otros que se fueron y volvieron. Y aunque NvN se queje, en 2009 parieron un discazo impresionante. Entre sus canciones, esta con mensaje claro. He vuelto con ganas de dar caña. Echadme lo que queráis que lo recibiré con la cabeza alta y sin dar un paso atrás.


4. Lou Gramm. Ready Or Not.

Ya lo dice el estribillo: "Here I Come, ready or not". En los 80, Lou Gramm dejó Foreigner para sacar un discazo que era mejor que muchos de los que sacara con su banda madre. Ese disco, que fue toda una declaración de intenciones, contiene este temazo. Aquí voy, estéis preparados o no. Os vais a cagar.


5. Ac/Dc. Back in Black.

¿Y cómo podía dejar de lado la canción que ejemplifica la vuelta por excelencia? ¿Hace falta contar la historia o dejo que la música hable por si misma? Creo que lo segundo.

Espero vuestras respuestas impaciente.
¡Larga vida a los High Fidelity!

Deep Purple. Come taste the band.


No soy un gran fan de los Purple.
A ver, reconozco que son uno de los pilares fundamentales de la música rock y no discuto la importancia de canciones como el eterno "Smoke On The Water" , pero su estilo (firmemente asentado, al menos en sus días de gloria en una indiscutible triada: Jon Lord, Ian Paice y Richie Blackmore) siempre me ha parecido demasiado...monolítico. No sé explicarlo de otra forma. Quizá porque el bueno de Richie siempre ha tenido muy claro qué le gusta tocar y qué no...
Richie demostrando una inquebrantable seguridad en si mismo, no solo en lo musical, si no en lo estético, a juzgar por su bigotillo.

De cualquier forma, lo cierto es que esa forma de pensar ha pasado a la historia merced a un disco...Y qué disco...Veréis, en una de esas incursiones que los miembros de este blog solemos hacer a la Fnac en busca de un poco de entretenimiento y, si es posible, descubrimientos, encontré la reedición del disco del que voy a hablaros a 6 euros, y dado que nunca había tenido nada original de los Purple, me dije, ¿por qué no?

¿Hay que estar borracho para escuchar este disco? Eso parece decirnos la portada...

Y resultó ser una compra muy, muy acertada. Siempre había leído que este era el peor trabajo del grupo, pero he descubierto que eso no es así. Simplemente no es de Deep Purple. Si el nombre del grupo hubiera cambiado a, que se yo, Los Tocapelotas, estaríamos ante un clásico absoluto.

Para poneros en situación: corría 1975, Blackmore había dejado la banda, y esta, compuesta por Lord, Paice, David Coverdale y Glenn Hughes (casi nada...), estaba a punto de desbandarse. Sin embargo, Coverdale (que, por cierto, me parece 1000 veces mejor vocalista que Ian Gillan) se adelantó a su ruptura y convenció a los dos miembros originales que quedaban de continuar añadiendo un nuevo guitarrista, el americano Tommy Bolin. Y así fue. De ahí surgió este disco, que es una puñetera maravilla.

El grupo al completo en esta época. El barbudo de arriba es Coverdale, y el de la gorrita y cara de "foto tuenti", es el Bolin. Ejem...

Como digo, el único problema es que no es Purple. Si acaso, es un adelanto de lo que más tarde sería Whitesnake, eso sí, algo más funky. Porque de eso va el disco: de rock, de soul y de funk. Sí, sí, de funk. Casi todas las canciones son una sorprendente mezcla entre esos estilos que las hacen sonar muy, muy frescas (y estamos hablando de 1975, lo cual tiene mérito). Pero si algo destaca por encima de todo es la guitarra de Tommy Bolni: A-C-O-J-O-N-A-N-T-E.

Tommy Bolin: genio indiscutible de la guitarra y heroinómano. La palmó, como tantos otros...

Dice Ian Gillan que este no es un disco de los Deep Purple. En su época fue un bluf y una decepción para los fans. Y yo lo entiendo. La música de este disco nunca habría sido tocada por Blackmore, que odiaba todo aquello que oliese a música negra...Pero hacedme caso, independientemente de todo eso, es un discazo.

Para muestra un botón.


Vale, en esta no hay nada de Funky, pero es que no encuentro en youtube ningún video que merezca la pena...

Se despide:
Trock.

martes, 22 de noviembre de 2011

Tintín y el arrollador concierto de Mclan.


Hola a todos de nuevo.

Después de pasar mucho tiempo sin mantener ni tan siquiera un mínimo de decencia a la hora de postear aquí regularmente, hoy se me ha ocurrido hacerlo para hablar de dos experiencias que he tenido este fin de semana. Dos experiencias que no han podido ser más distintas en cuanto a sensaciones. Y lo curioso es que mis expectativas con respecto a cada una eran diametralmente opuestas a lo que luego obtuve. Vayamos por partes:

-Experiencia 1: concierto de Mclan.


Lo reconozco, si no fuera porque Carmen me regaló las entradas posiblemente no hubiera ido a verlos. Después de aquel increible directo que disfrutamos Sawwyer, Satan Rocker y yo hace ya la friolera de casi 13 años, y dado el historial de comercialidad que desarrollaron a posteriori, no me esperaba gran cosa. El último disco es sensacional, he de reconocerlo. Muy serio y maduro (nada de Carolinas ni tonterías de esas), pero no sabía a que atenerme con su directo.

Y puedo decir que fue un conciertazo increíble.

De esta guisa se presentaron en el escenario. Tarque también iba trajeado al principio.

De dejarte con la boca abierta y cara de tonto pensando, ¿cómo se puede ser tan bueno? Sé que más de uno, sobre todo NvN, se reirá de esta afirmación, pero la hago sin que me duelan prendas: posiblemente son el mejor grupo musicalmente hablando que hay ahora mismo en el panorama mainstream español. Dios, tocaron jodidamente bien, improvisando en cada una de las canciones, dejándose la piel en el escenario como solo saben hacerlo los grandes. Como en su último disco, han añadido una sección de viento que hace que suenen rockeros y souleros a partes iguales, pero fueron contundentes como la más cañera banda heavy. Homenajes a los Who, solos de guitarra espectaculares, vaciladas de Carlos Tarque...Hacedme caso: muy, muy, muy recomendables. Sonaron maduros, sonaron arrolladores y sonaron compactos. En una palabra: acojonantes. De verdad.

-Experiencia 2: Tintín.

Tenía unas ganas tremendas de ver esta peli. Había leido por ahí que refería al mejor Indy. Que era divertida y espectacular etc. Y como ya se sabe que soy un fan irredento del arqueólogo del látigo y que Tintín, pese a no terminar de convencerme como cómic, fue una de mis lecturas infantiles más asiduas, pues allá que fui, un sábado por la tarde.

Mientras Carmen veía Crepúsculo con una amiga, yo me metí a ver El Secreto del Unicornio esperando una ración inolvidable de aventuras. ¿El resultado? No sé qué pensaréis vosotros, pero me aburrí como una ostra. Tiene un ritmo extraño. A veces es alocada y otras avanza a trompicones. Me resultó fría. No conseguí interesarme por la historia y, por su puesto, tampoco por los personajes. Y para colmo, la técnica esta del motion capture hará que se vea muy bonito, pero a mi personalmente me descoloca. ¿Es una película de dibujos o una a imagen real? Porque uno no espera lo mismo de ninguna de ellas...En fin. Una decepción mayúscula. Tendré que verla otra vez, a ver si tuve un mal día.

Tintín huyendo despavorido de la proyección de su propia película.

Ahí dejo mis experiencias para el que quiera leerle.
Se despide:

T-Rock.

jueves, 3 de febrero de 2011

Reseñas. Ten. Stormwarning.


Hace ya dos semanas más o menos que convivo con el nuevo disco de Ten, Stormwarning. Y qué mejor cuestión que esta para volver del ostracismo y dejar uno de mis largos y aburridos posts. Trock ha vuelto. Que tiemble internet.

Imagino a todo el mundo enterado de que Gary Huges es mi heroe musical. Me resulta admirable su capacidad compositiva, la calidad de sus canciones, el detalle con el que cuida cada pequeño aspecto de su música y, por supuesto, su peculiar forma de cantar. Peculiar porque no parece para nada un cantante de Hard Rock. Gary tiene una voz suave y grave que sería más adecuada para cantar pop o incluso soul. Pero ahí lo tenemos, cantando rock y demostrando que no hace falta ser un chillón para interpretar correctamente canciones de este género que amamos.
La portada del nuevo disco, obra de Luis Royo.

Ten llevan cinco años fuera de escena, más dados por muerto que defenestrados. Realmente nunca hubo una noticia oficial que confirmara la desaparición de la banda. La asumimos debido a la falta de noticias. Y ahora el señor Huges decide ponerse las pilas y demostrarnos que aun le queda vida por delante. Con una formación renovada casi por entero, Ten vuelven con un album muy cercano en cuanto a sonido y calidad a los clásicos por los que serán recordados dentro del Hard Rock Melódico.

Después de la marcha de Vinny Burns (responsable del 50% del sonido del grupo), Ten vagaron sin rumbo, sacando un par de discos que fallaban al intentar capturar la magia del pasado. Estaba claro que lo que necesitaban era tiempo. Y aquí está la prueba. Stormwarning, que es como se llama su nueva obra, es muy buen disco. Como he dicho, muy cercano a lo que se espera de ellos.
Los nuevos Ten (de izquierda a derecha: Neil Fraiser, Paul Hodson, John Halliwell, Gary Hughes y Mark Summer). Por cierto, que mal han tratado los años a Gary. Y la vida, a juzgar por lo que puede leerse en el libreto del cd...

Pero vamos por partes. Lo primero a destacar es el sonido. Huges se ha dejado de cabezonería, ha aceptado que su trabajo como productor deja mucho que desear, y ha contratado a Dennis Ward para realizar estas labores, que consigue un sonido limpio y sólido, posiblemente el mejor que han tenido nunca.

Lo siguiente a destacar sería, por supuesto, las canciones. Todos los temas se mueven en un medio tiempo, más o menos rockero, pero sin acelerarse demasiado. En un principio, esto resulta un tanto chocante, pero lo cierto es que a la segunda escucha, cuando sabes qué vas a encontrarte, empiezas a saborear el disco y poco importa ya el tempo de las canciones. Lo importante es que son muy buenas. Las mejores que han hecho en mucho tiempo, con melodías típicas de la banda y estribillos muy pegadizos. Hay épica, hay emoción, y hay solos brutales. No se puede pedir más.

Esta vez, por cierto, solo hay una balada. Y se agradece, porque en los últimos discos habían comenzado a resultar un tanto repetitivas. Aun así, recorre toda la obra un aroma melancólico desconocido hasta ahora en el trabajo del grupo. Esto hace que resulte, quizá, su disco más maduro, más introspectivo (dentro, por supuesto, de lo que son y representan Ten).
Esto no tiene nada que ver con Ten, pero me ha salido en el google buscando "Stormwarning" y mola bastante.

Por último habría que hablar de la banda. Los nuevos miembros se han ajustado muy bien al sonido del grupo y Neil Fraiser resulta ser un guitarrista muy "Ten", mucho más de lo que fuera Chris Francis.

En definitiva, estoy contento. Stormwarning es un album que devuelve a los mejores Ten. Gary Hughes promete una continuación antes de que termine el año. Esperemos que sea así y hayan vuelto para quedarse, aunque sea unos añitos. Yo os dejo con el video de la versión editada para la radio del primer tema del album, Endless Symphony . La versión del disco dura 7 minutos y en la editada se pierden algunas de las mejores partes, pero aun así, resulta un buen tema.

Se despide:
Trock.

domingo, 28 de noviembre de 2010

High Fidelity. Bandas Sonoras de los 80. Trock.

Vaya, parece que hoy posteamos todos.
Y es que, leyendo las entradas anteriores y mientras me consumo entre estertores, he terminado pensando en las grandiosas bandas sonoras de las películas casposas de los 80. La que más o la que menos incluía alguna canción hard rockera que hacía que mereciese la pena. Qué le vamos a hacer, si es que somos hijos de nuestro tiempo. Así hemos salido. Por tanto, ni corto ni perezoso, coloco aquí, sin orden de preferencia, mis cinco canciones favoritas de películas ochenteras y os reto a hacer lo mismo.

1.-Dejaré el famoso There's No easy Way Out para NvN, que sé que lo va a poner, y de la misma película señalaré otro no menos épico: Hearts On Fire, de John Cafferty.


2.-Para el número dos reservo otro gran himno generacional. Que levante la mano el que no se mueve cuando lo escucha: The Power Of Love, que suena en Regreso Al Futuro por obra y gracia de Huwey Lewis and the News.



3.-Aquí viene Karate Kid, la original, por supuesto, y You're The Best Around, de Joe Esposito. Lo escucha uno y realmente se piensa que es el mejor. Lastima no se oiga bien porque suena por encima la película. Pero podéis haceros una idea.


4.-Una peli de culto que, sin ser una maravilla, a mi me entretiene bastante: Calles de Fuego. La historia, muy relacionada con el mundo del rock'n'roll, está adornada con un puñado de canciones hechas expresamente para la ocasión. Muchas surgidas de la mano de Jim Steinman, compositor de los dos primeros Bat Out Of Hell de Meat Loaf. Entre ellas esta: Nowhere Fast (Sí, la cantante es la impresionante Diane Lane).


5.-Y por último, una de mis pelis cutres favoritas, Pesadilla En Elm Street III y un temazo de los Dokken: Dream Warriors.


Ahí van mis sugerencias. Os toca.

domingo, 26 de septiembre de 2010

De vuelta de los Campos Eliseos.

Vaya pedazo de fin de semana. Como aun ando medio descolocado por la experiencia, no me extiendo y os dejo con este temazo del nuevo disco de M Clan. Recordad que os quiere:

TROCK.

martes, 21 de septiembre de 2010

Yo también reconsidero. Mclan.

Igual que hiciera hace unos días el gran NvN, un servidor se traga sus palabras y reconoce su error: el nuevo disco de Mclan es tremendamente bueno.

Me sigue fastidiando, justo es decirlo, que hayan despedido a la banda original, y me repatea un poco la aureola de salvadores de la música que siempre ha acompañado a los murcianos en sus declaraciones desde hace ya varios discos. Pero eso no quita que pueda ser objetivo y reconocer las cosas tal y como son. Para no ver el final es un grandísimo disco. Buenas canciones, genialmente producidas y magníficamente interpretadas. Y para colmo es cierto que recuerdan a sus inicios.

Que nadie espere un Coliseum. Eso, me temo, quedó atrás hace mucho. Pero sí que este disco podría ser la continuación de su primer album, Un Buen Momento. Rock clásico mezclado con Soul es la mejor forma de definirlo. Guitarras eléctricas y sección de metal se reparten el protagonismo a lo largo de los 10 cortes del disco, y aunque es cierto que quizá se queda algo cojo en el lado del rock (uno o dos temas más cañeros le hubieran venido de perlas a la parte final), las canciones tienen una clase innegable.
La Creedence, los Rolling, Sam Cooke, Otis Reeding...A eso suena este nuevo trabajo. Indispensable para quién guste del sonido propio de los 60 y los 70. El primer tema, Calle Sin Luz, es pura Creedence. O a mi me lo parece al menos. Ya me diréis si estáis de acuerdo o no.

Pero si hay algo que destaca por encima de todo es la voz de Carlos tarque. Brutal. Si ya me parecía que cantaba bien, esta vez se supera a si mismo. Este es el verdadero estilo que le viene como un guante, menos pop y más cercano a la música negra. ¿Temas a destacar? Pues prácticamente todos. Quizá "Carrusel" sea el que menos me ha gustado, pero es innegable que todos tienen una calidad formidable.

En resumidas cuentas: un disco muy, muy recomendable. No, si ya sabía que tenía yo razón al no perder la fe en estos tíos.

Editado: os dejo la primera canción del disco.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Las círculo-chorradas de Trock. Cosas Nuevas.


Después de todo el verano casi sin aportar nada al blog, vuelvo a escribir un post que, espero, sirva para recuperar una cierta regularidad por mi parte. Es de agradecer, por cierto, el haber recuperado en pleno rendimiento al colega Sawwyer, que últimamente está que se sale. Gracias, hermano. Ya era hora.

Sawwyer leyendo a Milton Friedman.

Y salgo del ostracismo con una círculo-chorrada. Curiosa elección, pensará alguien, teniendo en cuenta que no le interesan a casi nadie (siendo yo la excepción que justifica ese "casi"). Eso es así, no vamos a negarlo. Pero no imagino otra forma de resumir todas las novedades de los últimos tiempos.

Vamos al grano. Primera novedad: como ya decía en otra ocasión, sigo unido a mi pueblo adoptivo. Vuelvo a Alozaina. Se veía venir. Qué se le va a hacer. Parece que el destino quiere que esté en ese pueblo por alguna razón. Resignación. Es la única manera. Eso sí, esta vez vuelvo habiendo conseguido mi plaza fija. Con dos cojones. Aunque fijo mi residencia en Málaga, las cosas como son.

Trock contemplando la magnificencia de la Sierra de las Nieves.

Segunda novedad: la boda de un amigo que, alguna que otra vez comentó en este blog, Mr. Flikering. Permitidme que diga que hacía tiempo que no estaba en un acontecimiento donde se respirara el buen rollo de manera tan evidente. Una día para el recuerdo, sí señor. Gracias por la invitación Mr. Flikering, espero que seáis tan felices como os merecéis. Dejadme que haga un homenaje al evento con una de las canciones que sonó a lo largo de la tarde.





Tercera noverdad: nuevo disco de Mclan. Vale, esto suscitará por aquí menos interés aun que mis circulo-chorradas, pero como a mi me gustan, lo menciono. No sé por qué onda irá el disco, pero de buenas a primeras no me da buena espina. La formación original, que permanecía casi intacta hasta ahora, ha desaparecido sin razón aparente. Ahora Mclan se reducen a Carlos Tarque y Ricardo Ruipérez. El resto, me imagino, y hasta confirmación, músicos contratados.
Pero no es ese el único motivo. Dicen en la nota de prensa que "han recuperado parte de su antiguo sonido, mezclando el rock sureño y el soul", pero escuchando el single uno se pregunta hasta que punto es eso cierto.

El single, como decía, no es una mala canción, pero de rock no tiene absolutamente nada. Es Soul, eso sí, mucho Soul. Es el single, y ya se sabe que los singles están hechos para vender, así que ya veremos qué sale de todo esto. En cualquier caso, lo cierto es que el tema tiene cierta clase y la letra llega, no podemos negarlo. Os iba a dejar con el video clip, pero está desactivada la posibilidad de inserción, así que me limito a colgar la canción.





Y por ahora no hay más que contar. O sí, pero no es este el sitio. Pronto llegarán las nuevas, que nadie se alarme. Por ahora quedaros con que los círculos continúan su trazado de manera inalterable. Habrá que ver a dónde nos llevan.
Se despide:

TROCK.

lunes, 19 de julio de 2010

Cerrado por vacaciones.

Sí, como leeis.
Después de este largo año en el que hemos luchado muy duro contra viento y marea por recuperar nuestra cadencia más o menos diaria, en el que cada uno de nosotros ha enfrentado sus más decisivas batallas hasta la fecha, en el que todos hemos encarado nuestros demonios personales, los Hijos de Vandenberg se toman vacaciones. Con la excepción de SRocker, el resto de este extraño grupo de blogeros se desplaza a la Toscana para continuar en tierras italianas nuestra labor en defensa del buen Rock y, como dijeramos en nuestra refundación, de las segundas oportunidades. ¿Y qué mejor lugar para ello que la península italiana, donde el tiempo parece darse constantemente una segunda oportunidad?
A la vuelta, como no podía ser de otra forma, se avecina la crónica completa del viaje. Hasta entonces, queden ustedes con Vandenberg. SRocker: ¡guárdanos el fuerte! Te echaremos de menos, viejo amigo.
¡Nos vemos!

Que hable la música XIII. Trock.

No creo que haga falta decir que esta sección, que parece ser solo cosa mía, tiene una sola regla: las canciones son una expresión del estado de ánimo o de la circunstancia en la que me encuentro en cada momento. Así pues, vamos con la de hoy.